Historia de superación
Martina
Hola soy Martina, tengo 16 meses de vida y me ha tocado luchar. Tengo asociación VACTERL , nací con atresia esofágica , fístula traqueoesofágica y una malformación cloacal compleja. El embarazo de mi mamá fue genial…

Hola soy Martina, tengo 16 meses de vida y me ha tocado luchar.
Tengo asociación VACTERL , nací con atresia esofágica , fístula traqueoesofágica y una malformación cloacal compleja.

El embarazo de mi mamá fue genial hasta el día que un ginecólogo privado, en la semana 26 de embarazo , detectó líquido amniótico aumentado. En un primer momento pensamos que podía ser diabetes gestacional.
A la semana siguiente otra ginecóloga volvió a ver a mi mamá, el líquido había aumentado y mi cámara gástrica se apreciaba pequeña y por ello. derivaron a mi mamá a alto riesgo.
Ella seguía pensando que podía ser diabetes ya que tenía los niveles de glucosa un poco alterados.

En los siguientes días el mundo de mis papás se vendría abajo , entraron al hospital pensando que por fin controlarían la glucosa, y salieron escuchando por primera vez la palabra atresia de esófago.
Nos llamaron de medicina fetal para vernos y darles a mis papás una segunda opinión, ahí confirmaron que algo no estaba bien. Volvimos a escuchar por segunda vez atresia de esófago.Cada semana iban controlando el nivel de líquido amniótico y esa palabra sonaba con más fuerza, además de empezar a sospechar de otra malformación.
Miedos, muchos miedos, pena, rabia, incertidumbre, culpabilidad y un sin fin de sentimientos inundaron a mis padres.
En la semana 30 tuvieron que hacerle a mi mamá un amniodrenaje, había riesgo de romper mi bolsa y que yo llegara el mundo antes de tiempo y cuanto más tiempo estuviera en la tripa de mamá mejor.
Para ella fue duro, física y psicológicamente . Además de los miedos que mis padres tenían, mi mamá se sentía muy triste porque apenas podía hacer nada con mi hermana, que por cierto, se llama Jimena, tiene 4 años y es la mejor hermana que yo podría tener.
Me hicieron una resonancia fetal para intentar tener lo más claro posible a lo que se enfrentaban los cirujanos, pediatras y neonatólogos que llevaban mi caso.
El 20 de diciembre de 2022 les dijeron a mis papás que, al día siguiente, me iban a traer al mundo. Había un quirófano preparado para el día 22.
Nací a través de una cesárea y al nacer lloré con mucha fuerza y en ese momento mamá pensó que esa bebé que acababa de traer al mundo venía para ser una guerrera . Pudo verme y besarme al día siguiente vino a verme a la UCIN, antes de que me llevarán a quirófano.
La intervención duró 9 horas aproximadamente, me intervendrían de atresia esofágica y de la fístula y además me hacían una colostomía. La operación fue todo un éxito . Tras ella no hubo ninguna complicación.
Después de 40 días fui a casa con mis papás y mi hermana.
A día de hoy estoy muy bien, no he necesitado ninguna dilatación. Voy creciendo y soy una bebé muy feliz . Tengo pendiente una intervención importante de la malformación cloacal y así poder quitar la colostomía , aún me queda camino que recorrer.
Guerrera desde el primer minuto de vida, así soy yo.

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